"Mi percepción a medida que envejezco es que no hay años malos. Hay años de fuertes aprendizajes y otros que son como un recreo, pero malos no son. Creo firmemente que la forma en que se debería evaluar un año tendría más que ver con cuánto fuimos capaces de amar, de perdonar, de reír, de aprender cosas nuevas, de haber desafiado nuestros egos y nuestros apegos. Por eso, no debiéramos tenerle miedo al sufrimiento ni al tan temido fracaso, porque ambos son sólo instancias de aprendizaje. Nos cuesta mucho entender que la vida y el cómo vivirla depende de nosotros, el cómo enganchamos con las cosas que no queremos, depende sólo del cultivo de la voluntad. Si no me gusta la vida que tengo, deberé desarrollar las estrategias para cambiarla, pero está en mi voluntad el poder hacerlo. “Ser feliz es una decisión”, no nos olvidemos de eso. Entonces, con estos criterios me preguntaba qué tenía que hacer yo para poder construir un buen año porque todos estamos en el camino de aprender todos los días a ser mejores y de entender que a esta vida vinimos a tres cosas: -a aprender a amar -a dejar huella -a ser felices.
En esas tres cosas debiéramos trabajar todos los días, el tema es cómo y creo que hay tres factores que ayudan en estos puntos:
-Aprender a amar la responsabilidad como una instancia de crecimiento. El trabajo sea remunerado o no, dignifica el alma y el espíritu y nos hace bien en nuestra salud mental. Ahora el significado del cansancio es visto como algo negativo de lo cual debemos deshacernos y no cómo el privilegio de estar cansados porque eso significa que estamos entregando lo mejor de nosotros. A esta tierra vinimos a cansarnos,.......
-Valorar la libertad como una forma de vencerme a mí mismo y entender que ser libre no es hacer lo que yo quiero. Quizás deberíamos ejercer nuestra libertad haciendo lo que debemos con placer y decir que estamos felizmente agotados y así poder amar más y mejor.
-El tercer y último punto a cultivar es el desarrollo de la fuerza de voluntad, ese maravilloso talento de poder esperar, de postergar gratificaciones inmediatas en pos de cosas mejores. Hacernos cariño y tratarnos bien como país y como familia, saludarnos en los ascensores, saludar a los guardias, a los choferes de los micros, sonreír por lo menos una o varias veces al día. Querernos. Crear calidez dentro de nuestras casas, hogares, y para eso tiene que haber olor a comida, cojines aplastados y hasta manchados, cierto desorden que acuse que ahí hay vida. Nuestras casas independientes de los recursos se están volviendo demasiado perfectas que parece que nadie puede vivir adentro.
Tratemos de crecer en lo espiritual, cualquiera sea la visión de ello. La trascendencia y el darle sentido a lo que hacemos tiene que ver con la inteligencia espiritual. Tratemos de dosificar la tecnología y demos paso a la conversación, a los juegos “antiguos”, a los encuentros familiares, a los encuentros con amigos, dentro de casa. Valoremos la intimidad, el calor y el amor dentro de nuestras familias. Si logramos trabajar en estos puntos y yo me comprometo a intentarlo, habremos decretado ser felices, lo cual no nos exime de los problemas, pero nos hace entender que la única diferencia entre alguien feliz o no, no tiene que ver con los problemas que tengamos sino con la actitud con la cual enfrentemos lo que nos toca.
Dicen que las alegrías, cuando se comparten, se agrandan. Y que en cambio, con las penas pasa al revés. Se achican.
Tal vez lo que sucede, es que al compartir, lo que se dilata es el corazón. Y un corazón dilatado esta mejor capacitado para gozar de las alegrías y mejor defendido para que las penas no nos lastimen por dentro".
Mamerto Menapace
Para florecer hay que pasar por todos los estados, transitar las cuatro estaciones. Espacio para hacernos de herramientas y recursos que nos ayuden a centrarnos y reconectar con nosotros mismos. Para vivir nuestra vida con plenitud, realizando nuestros deseos, en armonía con el entorno y el medio ambiente.
viernes, 14 de diciembre de 2012
Reflexión de Mamerto Menapace
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viernes, 23 de noviembre de 2012
Cambiar el mundo - Alejandro Lerner
Comparto con ustedes esta hermosa canción. Para mi es inspiradora, me lleva a la auto mirada, al rol de observadora de mis propios actos. Nuestro interior se ve reflejado en nuestro entorno, en lo que vivimos todos los días, como es adentro es afuera dice una verdad hermética. Cambiar nuestro interior, transformarnos, iluminar la sombra, hace que el mundo exterior también cambie.
Transitar el camino con coraje y con amor, es lo que nos ayuda en la transformación primero personal, luego de nuestro mundo inmediato. Para cambiar el mundo, empiezo por mi...
Que lo disfruten!!
Transitar el camino con coraje y con amor, es lo que nos ayuda en la transformación primero personal, luego de nuestro mundo inmediato. Para cambiar el mundo, empiezo por mi...
Que lo disfruten!!
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La importancia del ritmo en la vida por Carlos Fregtman
El inmemorial ritmo se encuentra en el origen mismo de la vida, todo alcanza su manifestación mediante el ritmo, es ritmo el cuerpo humano, la danza es ritmo y el lenguaje tiene ritmo para su expresión.
Ritmo es la pulsación vital, el latido del corazón, el flujo de nuestra respiración.
Ritmo tienen las fases de la luna, las órbitas de los planetas y los movimientos estelares.
Ritmo hay en las aguas, en el campo, en las montañas, en el canto de las aves y el batir de las alas de una mariposa.
Lo más pequeño o lo más grande, en el aire, la tierra o los mares, posee un pulso. Cuando la materia alcanza su más ardiente pulsación se consuma el acontecimiento de la belleza.
Exiten ritmos biológicos en todas las escalas de la evolución, desde la ameba al hombre, así como también los planetas.
Cada especie varía su ritmo y dentro de cada especie, cada individuo tiene un pulso diferenciado.
Ritmo es la expresión escencial de la propia energía.
Ritmo es la pulsación vital, el latido del corazón, el flujo de nuestra respiración.
Ritmo tienen las fases de la luna, las órbitas de los planetas y los movimientos estelares.

Ritmo hay en las aguas, en el campo, en las montañas, en el canto de las aves y el batir de las alas de una mariposa.
Lo más pequeño o lo más grande, en el aire, la tierra o los mares, posee un pulso. Cuando la materia alcanza su más ardiente pulsación se consuma el acontecimiento de la belleza.
Exiten ritmos biológicos en todas las escalas de la evolución, desde la ameba al hombre, así como también los planetas.
Cada especie varía su ritmo y dentro de cada especie, cada individuo tiene un pulso diferenciado.
Ritmo es la expresión escencial de la propia energía.
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miércoles, 14 de noviembre de 2012
Frases - Aristóteles
Considero más valiente al que conquista sus deseos que al que conquista a sus enemigos; ya que la victoria más dura es la victoria sobre uno mismo. Aristóteles.
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Frases - Osho
No importa que te amen o te critiquen, te respeten, te honren o te difamen, que te coronen o te crucifiquen, porque la mayor bendición que hay en la existencia es ser tú mismo.
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martes, 13 de noviembre de 2012
Frases - Rolando Toro Araneda

Despierta tu cuerpo y que la danza se apodere de él, purifícalo con caricias y riégalo con alegría.
Vivamos sólo el presente,
el instante devendrá en eternidad.
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jueves, 8 de noviembre de 2012
Que es el Karma por Jorge Luis Borges
Con el vuelo que Borges solía darle a las palabras, define el karma de la siguiente manera:
Hemos dicho que cada encarnación determina la subsiguiente; esta determinación constituye lo que las escuelas filosóficas de la India llaman el Karma. La palabra es sánscrita y deriva de la raíz kri que significa "hacer" o "crear". El karma es la obra que incesantemente estamos urdiendo; todos los actos, todas las palabras, todos los pensamientos - quizás todos los sueños - producen, cuando el hombre muere, otro cuerpo (de dios, de hombre, de animal, de ángel, de demonio, de réprobo) y otro destino. Si el hombre muere con anhelo de vida en su corazón, vuelve a encarnar, es como si, al morir, plantara una semilla.
Radhakrishnan ha definido el karma como la ley de la conservación de la energía moral. También podemos considerarlo una interpretación ética de la ley de causalidad; en cada ciclo del universo, las cosas son obras de los actos humanos, que crean montañas, ríos,llanuras, ciénagas, bosques. Si los árboles dan frutos o si el trigo crece en los campos, los impulsa el mérito de los hombres. Según esta doctrina, la geografía es una proyección de la ética.
Karma es el nombre general de la ley, pero es también lo que los teósofos llaman el cuerpo kármico, es decir el organismo o estructura psíquica que los méritos y deméritos del hombre tejen durante su vida y que después de la muerte, crean otro cuerpo que se desempeñará en otras circunstancias."
Del libro Qué es el Budismo de Jorge Luis Borges y Alicia Jurado
Hemos dicho que cada encarnación determina la subsiguiente; esta determinación constituye lo que las escuelas filosóficas de la India llaman el Karma. La palabra es sánscrita y deriva de la raíz kri que significa "hacer" o "crear". El karma es la obra que incesantemente estamos urdiendo; todos los actos, todas las palabras, todos los pensamientos - quizás todos los sueños - producen, cuando el hombre muere, otro cuerpo (de dios, de hombre, de animal, de ángel, de demonio, de réprobo) y otro destino. Si el hombre muere con anhelo de vida en su corazón, vuelve a encarnar, es como si, al morir, plantara una semilla. Radhakrishnan ha definido el karma como la ley de la conservación de la energía moral. También podemos considerarlo una interpretación ética de la ley de causalidad; en cada ciclo del universo, las cosas son obras de los actos humanos, que crean montañas, ríos,llanuras, ciénagas, bosques. Si los árboles dan frutos o si el trigo crece en los campos, los impulsa el mérito de los hombres. Según esta doctrina, la geografía es una proyección de la ética.
El karma obra de un modo impersonal. No hay una divinidad de tipo jurídico que distribuye castigos y recompensas; cada acto lleva en sí el germen de una recompensa o de un castigo que pueden no ocurrir inmediatamente, pero que son fatales. Christmas Humphreys escribe: "Al pecador no lo castigan por sus pecados; estos lo castigan. Por consiguiente no existe el perdón y nadie puede otorgarlo." Por el mero hecho de ser un sustantivo, la palabra karma sugiere una entidad autónoma; conviene recordar que sólo es una propiedad de los actos, que - según la índole de estos - inevitablemente producen consecuencias adversas o felices. Karma es la ley del universo, pero no ha sido promulgada por un legislador ni la aplica un juez. Su operación es inexorable; en el Dhammapada se lee: "Ni en el cielo, ni en la mitad del mar, ni en las grietas más hondas de las montañas, hay un sitio en que el hombre pueda librarse de una acción malvada."
Karma es el nombre general de la ley, pero es también lo que los teósofos llaman el cuerpo kármico, es decir el organismo o estructura psíquica que los méritos y deméritos del hombre tejen durante su vida y que después de la muerte, crean otro cuerpo que se desempeñará en otras circunstancias."
Del libro Qué es el Budismo de Jorge Luis Borges y Alicia Jurado
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Regresión a Vidas Pasadas
Cómo actúan las esencias florales
Las esencias florales actúan sobre la estructura energética del sujeto y desde allí ejercen su influencia en lo psíquico y en lo físico con el fin de posibilitar el aprendizaje de "lecciones de vida".
Aprender una lección implica un conocimiento que debe ser acompañado tanto por la emoción concomitante como también por la elaboración que lleva al cambio de la conducta.
Los cambios de comportamiento, por sí mismos, no implican la asimilación de una lección. Debe existir una transformación estructural, un cambio de percepción, una modificación profunda de la manera con que se mira el mundo.
Este cambio de percepción tiene lugar cuando la persona logra comprender el argumento que rige su vida, el mandato que produce su enfermedad y la lección que debe aprender para iluminar su sombra.
Bach explica la acción de las esencias florales del siguiente modo:
" La acción de estos remedios es elevar nuestras vibraciones y abrir canales para la recepción del Ser Espiritual; para inundar nuestra naturaleza con la virtud particular que necesitamos y borrar los defectos que causan dolor. Son capaces, al igual que la música hermosa o cualquier otra cosa de elevación gloriosa que nos da inspiración, para elevar nuestra naturaleza interna y acercarnos a nuestras almas, de darnos paz y aliviar nuestros sufrimientos. Curan, no atacando la enfermedad, sino inundando nuestros cuerpos con las vibraciones de nuestra naturaleza superior, en presencia de la cual la enfermedad se disipa como la nieve al sol. No hay curación real a menos que haya un cambio en la perspectiva con la cual el hombre ve el mundo, que da el logro de la paz y de la felicidad interna".
Extracto del libro Jung y flores de Bach. Arquetipos y flores de Espeche y Grecco
Aprender una lección implica un conocimiento que debe ser acompañado tanto por la emoción concomitante como también por la elaboración que lleva al cambio de la conducta.
Los cambios de comportamiento, por sí mismos, no implican la asimilación de una lección. Debe existir una transformación estructural, un cambio de percepción, una modificación profunda de la manera con que se mira el mundo.
Este cambio de percepción tiene lugar cuando la persona logra comprender el argumento que rige su vida, el mandato que produce su enfermedad y la lección que debe aprender para iluminar su sombra.
Bach explica la acción de las esencias florales del siguiente modo:
" La acción de estos remedios es elevar nuestras vibraciones y abrir canales para la recepción del Ser Espiritual; para inundar nuestra naturaleza con la virtud particular que necesitamos y borrar los defectos que causan dolor. Son capaces, al igual que la música hermosa o cualquier otra cosa de elevación gloriosa que nos da inspiración, para elevar nuestra naturaleza interna y acercarnos a nuestras almas, de darnos paz y aliviar nuestros sufrimientos. Curan, no atacando la enfermedad, sino inundando nuestros cuerpos con las vibraciones de nuestra naturaleza superior, en presencia de la cual la enfermedad se disipa como la nieve al sol. No hay curación real a menos que haya un cambio en la perspectiva con la cual el hombre ve el mundo, que da el logro de la paz y de la felicidad interna".Extracto del libro Jung y flores de Bach. Arquetipos y flores de Espeche y Grecco
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Esencias Florales
martes, 30 de octubre de 2012
Escuchar hacia adentro por Carl Orff
La música comienza con el hombre, no en el instrumento, ni en el primer dedo, ni en la primera posición, ni en el primer acorde.
Lo primero es el propio silencio, el escuchar hacia adentro, el estar abierto para recibir la música, para escuchar el propio latido y la propia respiración.
Lo primero es el propio silencio, el escuchar hacia adentro, el estar abierto para recibir la música, para escuchar el propio latido y la propia respiración.
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Frases - Platón
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El poder de la escala pentatónica - Bobby McFerrin
Para compartir y disfrutar este video de Bobby Mc Ferrin, es una parte del Festival mundial de ciencia del año 1999 que tuvo lugar en Nueva York. En este video Bobby demuestra la interacción de las notas musicales con nuestro cerebro y nuestras emociones. Notes & Neurons: In search of the common chorus
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miércoles, 17 de octubre de 2012
Frases - Eckhart Tolle
La libertad comienza cuando te das cuenta de que no eres "el pensador".
En el momento en que empiezas a observar al pensador, se activa un nivel de conciencia superior. Entonces te das cuenta de que hay un vasto reino de inteligencia más allá del pensamiento, y de que el pensamiento sólo es una pequeña parte de esa inteligencia.
También te das cuenta de que todas las cosas verdaderamente importantes - la belleza, el amor, la creatividad, la alegría, la paz interna- surgen de más allá de la mente. Empiezas a despertar.
En el momento en que empiezas a observar al pensador, se activa un nivel de conciencia superior. Entonces te das cuenta de que hay un vasto reino de inteligencia más allá del pensamiento, y de que el pensamiento sólo es una pequeña parte de esa inteligencia.
También te das cuenta de que todas las cosas verdaderamente importantes - la belleza, el amor, la creatividad, la alegría, la paz interna- surgen de más allá de la mente. Empiezas a despertar.
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Eckhart Tolle,
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martes, 9 de octubre de 2012
El Guerrero de la Luz - Paulo Coelho
-En la playa al este de la aldea, existe una isla, con un gigantesco templo lleno
de campanas —dijo la mujer.
El niño reparó que ella vestía ropas extrañas y llevaba un velo cubriendo sus cabellos. Nunca la había visto antes.
-¿Tú ya lo conoces? -preguntó ella-. Ve allí y cuéntame qué te parece.
Seducido por la belleza de la mujer, el niño fue hasta el lugar indicado. Se sentó en la arena y contempló el horizonte, pero no vio nada diferente de lo que estaba acostumbrado a ver: el cielo azul y el océano.
Decepcionado, caminó hasta un pueblecito de pescadores vecino y preguntó sobre una isla con un templo.
-Ah, esto fue hace mucho tiempo, en la época en que mis bisabuelos vivían aquí -dijo un viejo pescador-. Hubo un terremoto y la isla se hundió en el mar. Sin embargo, aun cuando no podamos ya ver la isla, aún escuchamos las campanas de su templo, cuando el mar las agita en su fondo.
El niño regresó a la playa e intentó oír las campanas. Pasó la tarde entera allí, pero sólo consiguió oír el ruido de las olas y los gritos de las gaviotas.
Cuando la noche llegó, sus padres vinieron a buscarlo. A la mañana siguiente, él volvió a la playa; no podía creer que una bella mujer pudiese contar mentiras. Si algún día ella regresaba, él podría decirle que no había visto la isla, pero que había escuchado las campanas del templo que el movimiento del agua hacía que sonasen.
Así pasaron muchos meses; la mujer no regresó, y el chico la olvidó; ahora estaba convencido de que tenía que descubrir las riquezas y tesoros del templo sumergido. Si escuchase las campanas, sabría su localización y podría rescatar el tesoro allí escondido.
Ya no se interesaba más por la escuela, ni por su grupo de amigos. Se transformó en el objeto de burla preferido de los otros niños, que acostumbraban a decir: "Ya no es como nosotros, prefiere quedarse mirando el mar porque tiene miedo de perder en nuestros juegos".
Y todos se reían, viendo al niño sentado en la orilla de la playa.
Aun cuando no consiguiese escuchar las viejas campanas del templo, el niño iba aprendiendo cosas diferentes. Comenzó a percibir que, de tanto oír el ruido de las olas, ya no se dejaba distraer por ellas. Poco tiempo después, se acostumbró también a los gritos de las gaviotas, al zumbido de las abejas y al del viento golpeando en las hojas de las palmeras.
Seis meses después de su primera conversación con la mujer, el niño ya era capaz de no distraerse por ningún ruido, aunque seguía sin escuchar las campanas del templo sumergido.
Otros pescadores venían a hablar con él y le insistían: -¡Nosotros las oímos! -decían.
Pero el chico no lo conseguía. Algún tiempo después, los pescadores cambiaron su actitud.
-Estás demasiado preocupado por el ruido de las campanas sumergidas; olvídate de ellas y vuelve a jugar con tus amigos. Puede ser que sólo los pescadores consigamos escucharlas.
Después de casi un año, el niño pensó: "Tal vez estos hombres tengan razón. Es mejor crecer, hacerme pescador y volver todas las mañanas a esta playa, porque he llegado a aficionarme a ella". Y pensó también: "Quizá todo esto sea una leyenda y, con el terremoto, las campanas se hayan roto y jamás vuelvan a tocar".
Aquella tarde, resolvió volver a su casa.
Se aproximó al océano para despedirse. Contempló una vez más la Naturaleza y, como ya no estaba preocupado con las campanas, pudo sonreír con la belleza del canto de las gaviotas, el ruido del mar, el viento golpeando las hojas de las palmeras. Escuchó a lo lejos la voz de sus amigos jugando y sintiose alegre por saber que pronto regresaría a sus juegos infantiles.
El niño estaba contento y -en la forma en que sólo un niño sabe hacerlo- agradeció el estar vivo. Estaba seguro de que no había perdido su tiempo, pues había aprendido a contemplar y a reverenciar a la Naturaleza.
Entonces, porque escuchaba el mar, las gaviotas, el viento en las hojas de las palmeras y las voces de sus amigos jugando, oyó también la primera campana.
Y después otra. Y otra más, hasta que todas las campanas de templo sumergido tocaron, para su alegría.
Años después, siendo ya un hombre, regresó a la aldea y a la playa de su infancia. No pretendía rescatar ningún tesoro del fondo del mar; tal vez todo aquello había sido fruto de su imaginación, y jamás había escuchado las campanas sumergidas en una tarde perdida de su infancia. Aun así, resolvió pasear un poco para oír el ruido del viento y el canto de las gaviotas.
Cual no sería su sorpresa al ver, sentada en la arena, a la mujer que le había hablado de la isla con su templo.
-¿Qué hace usted aquí? -preguntó.
-Esperar por ti -respondió ella.
Él se fijó en que, aunque habían transcurrido muchos años, la mujer conservaba la misma apariencia: el velo que escondía sus cabellos no parecía descolorido por el tiempo.
Ella le ofreció un cuaderno azul, con las hojas en blanco.
-Escribe: un guerrero de la luz presta atención a los ojos de un niño. Porque ellos saben ver el mundo sin amargura. Cuando él desea saber si la persona que está a su lado es digna de confianza, procura verla como lo haría un niño.
-¿Qué es un guerrero de la luz?
-Tú lo sabes -respondió ella, sonriendo.- Es aquel que es capaz de entender el milagro de la vida, luchar hasta el final por algo en lo que cree, y entonces, escuchar las campanas que el mar hace sonar en su lecho.
Él jamás se había creído un guerrero de la luz. La mujer pareció adivinar su pensamiento.
-Todos son capaces de esto. Y nadie se considera un guerrero de la luz, aun cuando todos lo sean.
Él miró las páginas del cuaderno. La mujer sonrió de nuevo.
-Escribe sobre el guerrero- le dijo.
Prólogo del libro Manual del Guerrero de la Luz de Paulo Coelho.
El niño reparó que ella vestía ropas extrañas y llevaba un velo cubriendo sus cabellos. Nunca la había visto antes.
-¿Tú ya lo conoces? -preguntó ella-. Ve allí y cuéntame qué te parece.
Seducido por la belleza de la mujer, el niño fue hasta el lugar indicado. Se sentó en la arena y contempló el horizonte, pero no vio nada diferente de lo que estaba acostumbrado a ver: el cielo azul y el océano.
Decepcionado, caminó hasta un pueblecito de pescadores vecino y preguntó sobre una isla con un templo.
-Ah, esto fue hace mucho tiempo, en la época en que mis bisabuelos vivían aquí -dijo un viejo pescador-. Hubo un terremoto y la isla se hundió en el mar. Sin embargo, aun cuando no podamos ya ver la isla, aún escuchamos las campanas de su templo, cuando el mar las agita en su fondo.
El niño regresó a la playa e intentó oír las campanas. Pasó la tarde entera allí, pero sólo consiguió oír el ruido de las olas y los gritos de las gaviotas.
Cuando la noche llegó, sus padres vinieron a buscarlo. A la mañana siguiente, él volvió a la playa; no podía creer que una bella mujer pudiese contar mentiras. Si algún día ella regresaba, él podría decirle que no había visto la isla, pero que había escuchado las campanas del templo que el movimiento del agua hacía que sonasen.
Así pasaron muchos meses; la mujer no regresó, y el chico la olvidó; ahora estaba convencido de que tenía que descubrir las riquezas y tesoros del templo sumergido. Si escuchase las campanas, sabría su localización y podría rescatar el tesoro allí escondido.
Ya no se interesaba más por la escuela, ni por su grupo de amigos. Se transformó en el objeto de burla preferido de los otros niños, que acostumbraban a decir: "Ya no es como nosotros, prefiere quedarse mirando el mar porque tiene miedo de perder en nuestros juegos".
Y todos se reían, viendo al niño sentado en la orilla de la playa.
Aun cuando no consiguiese escuchar las viejas campanas del templo, el niño iba aprendiendo cosas diferentes. Comenzó a percibir que, de tanto oír el ruido de las olas, ya no se dejaba distraer por ellas. Poco tiempo después, se acostumbró también a los gritos de las gaviotas, al zumbido de las abejas y al del viento golpeando en las hojas de las palmeras.
Seis meses después de su primera conversación con la mujer, el niño ya era capaz de no distraerse por ningún ruido, aunque seguía sin escuchar las campanas del templo sumergido.
Otros pescadores venían a hablar con él y le insistían: -¡Nosotros las oímos! -decían.
Pero el chico no lo conseguía. Algún tiempo después, los pescadores cambiaron su actitud.
-Estás demasiado preocupado por el ruido de las campanas sumergidas; olvídate de ellas y vuelve a jugar con tus amigos. Puede ser que sólo los pescadores consigamos escucharlas.
Después de casi un año, el niño pensó: "Tal vez estos hombres tengan razón. Es mejor crecer, hacerme pescador y volver todas las mañanas a esta playa, porque he llegado a aficionarme a ella". Y pensó también: "Quizá todo esto sea una leyenda y, con el terremoto, las campanas se hayan roto y jamás vuelvan a tocar".
Aquella tarde, resolvió volver a su casa.
Se aproximó al océano para despedirse. Contempló una vez más la Naturaleza y, como ya no estaba preocupado con las campanas, pudo sonreír con la belleza del canto de las gaviotas, el ruido del mar, el viento golpeando las hojas de las palmeras. Escuchó a lo lejos la voz de sus amigos jugando y sintiose alegre por saber que pronto regresaría a sus juegos infantiles.
El niño estaba contento y -en la forma en que sólo un niño sabe hacerlo- agradeció el estar vivo. Estaba seguro de que no había perdido su tiempo, pues había aprendido a contemplar y a reverenciar a la Naturaleza.
Entonces, porque escuchaba el mar, las gaviotas, el viento en las hojas de las palmeras y las voces de sus amigos jugando, oyó también la primera campana.
Y después otra. Y otra más, hasta que todas las campanas de templo sumergido tocaron, para su alegría.
Años después, siendo ya un hombre, regresó a la aldea y a la playa de su infancia. No pretendía rescatar ningún tesoro del fondo del mar; tal vez todo aquello había sido fruto de su imaginación, y jamás había escuchado las campanas sumergidas en una tarde perdida de su infancia. Aun así, resolvió pasear un poco para oír el ruido del viento y el canto de las gaviotas.
Cual no sería su sorpresa al ver, sentada en la arena, a la mujer que le había hablado de la isla con su templo.
-¿Qué hace usted aquí? -preguntó.
-Esperar por ti -respondió ella.
Él se fijó en que, aunque habían transcurrido muchos años, la mujer conservaba la misma apariencia: el velo que escondía sus cabellos no parecía descolorido por el tiempo.
Ella le ofreció un cuaderno azul, con las hojas en blanco.
-Escribe: un guerrero de la luz presta atención a los ojos de un niño. Porque ellos saben ver el mundo sin amargura. Cuando él desea saber si la persona que está a su lado es digna de confianza, procura verla como lo haría un niño.
-¿Qué es un guerrero de la luz?
-Tú lo sabes -respondió ella, sonriendo.- Es aquel que es capaz de entender el milagro de la vida, luchar hasta el final por algo en lo que cree, y entonces, escuchar las campanas que el mar hace sonar en su lecho.
Él jamás se había creído un guerrero de la luz. La mujer pareció adivinar su pensamiento.
-Todos son capaces de esto. Y nadie se considera un guerrero de la luz, aun cuando todos lo sean.
Él miró las páginas del cuaderno. La mujer sonrió de nuevo.
-Escribe sobre el guerrero- le dijo.
Prólogo del libro Manual del Guerrero de la Luz de Paulo Coelho.
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miércoles, 3 de octubre de 2012
Como romper con el habito de pensar demasiado
En este video corto Eckhart Tolle, habla sobre como manejar los pensamientos recurrentes, cuando la mente no para de pensar, llevando la atención al momento presente, estando presentes aquí y ahora, generando espacio en nosotros mismos.
Bien interesante de escuchar cuando nos pasa que nuestra cabeza esta un paso adelante pensando en lo que viene, lo que sigue o en lo que queremos sin apreciar ni disfrutar lo que logramos, lo que tenemos o el momento que estamos viviendo. Espero que sea útil.
Bien interesante de escuchar cuando nos pasa que nuestra cabeza esta un paso adelante pensando en lo que viene, lo que sigue o en lo que queremos sin apreciar ni disfrutar lo que logramos, lo que tenemos o el momento que estamos viviendo. Espero que sea útil.
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Frases - Walt Disney
No duermas para descansar, duerme para soñar. Porque lo sueños están para cumplirse. Piensa, cree, sueña y atrévete.
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martes, 2 de octubre de 2012
Frases - Walt Disney
Todos tus sueños se pueden hacer realidad, si tienes el valor para perseguirlos.
Si lo puedes soñar, lo puedes hacer.
La manera de comenzar es dejar de hablar y comenzar a actuar.
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domingo, 2 de septiembre de 2012
Luces - Patricia Sosa
Hay luces que se apagan, hay luces que se encienden, que iluminan a la gente y te cuentan la verdad. Hay otras que te marcan, te muestran un camino tan clarito como el agua y uno lo puede tomar. Hay luces que encandilan que te dan solo mentiras, confunden, enceguecen, te hacen mal. Hay otras que acompañan, calientan en la noche y pueden proteger tu soledad.
Cada mirada lleva encendida una luz que cuida tu corazón. Cuando uno brilla, brilla la vida, y se enciende todo a tu alrededor...
Cada mirada lleva encendida una luz que cuida tu corazón. Cuando uno brilla, brilla la vida, y se enciende todo a tu alrededor...
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sábado, 1 de septiembre de 2012
El Ego
No estaría de más tomar un papel y comenzar completando estas consignas:
YO SOY .....
YO ESTOY .....
YO PUEDO....
YO TENGO ....
Lo que haya surgido nos dará una primera pista o idea para saber en qué anda nuestro ego.
El yo es la suma de tantos aspectos que nos determinan así como de otros que elegimos. Somos herederos de una genética, de una forma de nacer y de apegarnos a la vida. Somos rama de un árbol genealógico que nos alimenta desde siglos, que espera de nosotros sin por eso tener que ser fruto por mandato, costumbre o experimento de laboratorio.
Yo es nuestra identidad. Yo-yo es un juego solitario que pende de un hilo.
Somos nosotros y el mundo que nos rodea. No somos ni estamos solos, más allá de que podamos padecer de la más triste soledad o el más limítrofe, ajeno o egoísta de los deseos por compartir. Somos lo que podemos, ¿somos lo que deseamos? ¿Por qué somos como somos?
Cientos de corrientes filosóficas se lo han preguntado desde hace cientos de siglos. Sin embargo, la que vale es la respuesta que yo pueda dar sobre mí.
Yo es la síntesis de nuestra realidad, del registro de nuestras actitudes y elecciones, de la responsabilidad y el compromiso que asumimos para y por nosotros en la vida.
Revisemos lo que escribimos en un primer momento:
YO SOY.....
YO ESTOY .....
YO PUEDO .....
YO TENGO .....
Claro que es posible hacer cambios o modificaciones. Estamos en continua revisión y movimiento. Aprendo y desaprendo. Crezco. Elijo y vuelvo a elegir. Acepto. Me adapto y exploro. Busco y trato de encontrarme..
El Ego por Eduardo Chaktoura
YO SOY .....
YO ESTOY .....
YO PUEDO....
YO TENGO ....
Lo que haya surgido nos dará una primera pista o idea para saber en qué anda nuestro ego.
El yo es la suma de tantos aspectos que nos determinan así como de otros que elegimos. Somos herederos de una genética, de una forma de nacer y de apegarnos a la vida. Somos rama de un árbol genealógico que nos alimenta desde siglos, que espera de nosotros sin por eso tener que ser fruto por mandato, costumbre o experimento de laboratorio.
Yo es nuestra identidad. Yo-yo es un juego solitario que pende de un hilo.
Somos nosotros y el mundo que nos rodea. No somos ni estamos solos, más allá de que podamos padecer de la más triste soledad o el más limítrofe, ajeno o egoísta de los deseos por compartir. Somos lo que podemos, ¿somos lo que deseamos? ¿Por qué somos como somos?
Cientos de corrientes filosóficas se lo han preguntado desde hace cientos de siglos. Sin embargo, la que vale es la respuesta que yo pueda dar sobre mí.
Yo es la síntesis de nuestra realidad, del registro de nuestras actitudes y elecciones, de la responsabilidad y el compromiso que asumimos para y por nosotros en la vida.
Revisemos lo que escribimos en un primer momento:
YO SOY.....
YO ESTOY .....
YO PUEDO .....
YO TENGO .....
Claro que es posible hacer cambios o modificaciones. Estamos en continua revisión y movimiento. Aprendo y desaprendo. Crezco. Elijo y vuelvo a elegir. Acepto. Me adapto y exploro. Busco y trato de encontrarme..
El Ego por Eduardo Chaktoura
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viernes, 31 de agosto de 2012
Cuídame - Pedro Guerra y Jorge Drexler
Cuida de mis labios, cuida de mi risa, llevame en tus brazos, llévame sin prisa... No maltrates nunca mi fragilidad... Yo seré la imagen de tu espejo...
Cuida de mis sueños, cuida de mi vida, cuida a quien te quiere, cuida a quien te cuida... no maltrates nunca mi fragilidad, yo seré el abrazo que te alivia...
Cuida de mis ojos, cuida de mi cara, abre los caminos, dame las palabras, no maltrates nunca mi fragilidad, soy la fortaleza de mañana...
Hermosa canción... deseo la disfruten tanto como yo.
Cuida de mis sueños, cuida de mi vida, cuida a quien te quiere, cuida a quien te cuida... no maltrates nunca mi fragilidad, yo seré el abrazo que te alivia...
Cuida de mis ojos, cuida de mi cara, abre los caminos, dame las palabras, no maltrates nunca mi fragilidad, soy la fortaleza de mañana...
Hermosa canción... deseo la disfruten tanto como yo.
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El Poder de los Sueños, A.Lerner y S.Pastorutti
Hay una luz, dentro de ti, a donde estan los sueños que van a venir...
Hay una luz que no se ve, brilla desde adentro desde la niñez, hay una luz en algun lugar, allí donde mis sueños se hacen realidad.
Más alla del sol, más alla del mar, mas alla del tiempo se que hay un lugar, donde quiero ir, donde quiero estar, hoy la fantasía se hace realidad...
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jueves, 23 de agosto de 2012
El temido enemigo de Jorge Bucay
Había una vez, en un
reino muy lejano y perdido, un rey al que le gustaba sentirse poderoso. Su
deseo de poder no se satisfacía sólo con tenerlo, él, necesitaba además, que
todos lo admiraran por ser poderoso, así como la madrastra de Blanca Nieves no
le alcanzaba con verse bella, también él necesitaba mirarse en un espejo que le
dijera lo poderoso que era.
Quizás porque necesitaba demostrar que era él quien mandaba, el rey no era justo, ni ecuánime, y mucho menos bondadoso.
Un día, cansado de que la gente le contara lo poderoso y querido que era el mago o motivado por esa mezcla de celos y temores que genera la envidia, el rey urdió un plan:
- ¿Es cierto que puedes leer el futuro?
- Un poco – dijo el mago.
- ¿Y puedes leer tu propio futuro, preguntó el rey?
- Un poco – dijo el mago.
- Entonces quiero que me des una prueba - dijo el rey -
¿Qué día morirás?. ¿ Cuál es la fecha de tu muerte?
El mago se sonrió, lo miró a los ojos y no contestó.
- ¿Qué pasa mago? - dijo el rey sonriente -¿No lo sabes?... ¿no es cierto que puedes ver el futuro?
- No es eso - dijo el mago - pero lo que sé, no me animo a decírtelo.
- ¿Cómo que no te animas?- dijo el rey-... Yo soy tu soberano y te ordeno que me lo digas. Debes darte cuenta de que es muy importante para el reino, saber cuando perdemos a sus personajes más eminentes... Contéstame pues, ¿cuándo morirá el mago del reino?
Luego de un tenso silencio, el mago lo miró y dijo:
- No puedo precisarte la fecha, pero sé que el mago morirá exactamente un día antes que el rey...
Durante unos instantes, el tiempo se congeló. Un murmullo corrió por entre los invitados.
El rey siempre había dicho que no creía en los magos ni en las adivinaciones, pero lo cierto es que no se animó a matar al mago.
Lentamente el soberano bajó los brazos y se quedó en silencio...
Los pensamientos se agolpaban en su cabeza. Se dio cuenta de que se había equivocado. Su odio había sido el peor consejero.
Y con un gesto confuso giró en silencio encaminándose a sus habitaciones...
El mago era astuto, había dado la única respuesta que evitaría su muerte.
¿Habría leído su mente?
La predicción no podía ser cierta. Pero... ¿Y si lo fuera?... Estaba aturdido
Se le ocurrió que sería trágico que le pasara algo al mago camino a su casa. El rey volvió sobre sus pasos, y dijo en voz alta:
- Mago, eres famoso en el reino por tu sabiduría, te ruego que pases esta noche en el palacio pues debo consultarte por la mañana sobre algunas decisiones reales.
- ¡ Majestad!. Será un gran honor... – dijo el invitado con una reverencia.
Bien temprano en la mañana el rey golpeó en las habitaciones de su invitado.
Él nunca en su vida había pensado en consultar ninguna de sus decisiones, pero esta vez, en cuánto el mago lo recibió, hizo la pregunta... necesitaba una excusa.
Y el mago, que era un sabio, le dio una respuesta correcta, creativa y justa.
Desde entonces todos los días, por la mañana o por la tarde, el rey iba hasta las habitaciones del mago para consultarlo y lo comprometía para una nueva consulta al día siguiente.
No pasó mucho tiempo antes de que el rey se diera cuenta de que los consejos de su nuevo asesor eran siempre acertados y terminara, casi sin notarlo, teniéndolos en cuenta en cada una de las decisiones.
Pasaron los meses y luego los años. Y como siempre... estar cerca del que sabe vuelve el que no sabe, más sabio.
Así fue: el rey poco a poco se fue volviendo más y más justo.
Ya no era despótico ni autoritario. Dejó de necesitar sentirse poderoso, y seguramente por ello dejó de necesitar demostrar su poder.
Empezó a aprender que la humildad también podía ser ventajosa empezó a reinar de una manera más sabia y bondadosa. Y sucedió que su pueblo empezó a quererlo, como nunca lo había querido antes.
El rey tomó coraje y fue hasta la habitación del mago. Golpeó la puerta y apenas entró le dijo:
- Aquella noche, cuando te invité a cenar y te pregunté sobre tu muerte, yo no quería en realidad saber sobre tu futuro, planeaba matarte y frente a cualquier cosa que me dijeras, porque quería que tu muerte inesperada desmitificara para siempre tu fama de adivino. Te odiaba porque todos te amaban... Estoy tan avergonzado...
- Aquella noche no me animé a matarte y ahora que somos amigos, y más que amigos, hermanos, me aterra pensar lo que hubiera perdido si lo hubiese hecho.
Hoy he sentido que no puedo seguir ocultándote mi infamia.
Necesité decirte todo esto para que tú me perdones o me desprecies, pero sin ocultamientos.
El mago lo miró y le dijo:
El rey se enteró de la mala noticia a la mañana siguiente... y se sintió desolado.
No estaba angustiado por la idea de su propia muerte, había aprendido del mago a desapegarse hasta de su permanencia en el mundo.
Estaba triste, simplemente por la muerte de su amigo.
Cuentan que el rey se levantó y que con sus propias manos cavó en el jardín, bajo su ventana, una tumba para su amigo, el mago.
Enterró allí su cuerpo y el resto del día se quedó al lado del montículo de tierra, llorando como se llora ante la pérdida de los seres queridos.
Y recién entrada la noche, el rey volvió a su habitación.
Él no tenía espejos mágicos,
pero contaba con un montón de cortesanos y sirvientes a su alrededor a quienes
preguntarle si él, era el más poderoso del reino.
Invariablemente todos
le decían lo mismo:
-Alteza, eres muy
poderoso, pero tú sabes que el mago tiene un poder que nadie posee: Él, él
conoce el futuro.
(En aquel tiempo,
alquimistas, filósofos, pensadores, religiosos y místicos eran llamados, genéricamente
“magos”).
El rey estaba muy
celoso del mago del reino pues aquel no sólo tenía fama de ser un hombre muy
bueno y generoso, sino que además, el pueblo entero lo amaba, lo admiraba y
festejaba que él existiera y viviera allí.
No decían lo mismo
del rey. Quizás porque necesitaba demostrar que era él quien mandaba, el rey no era justo, ni ecuánime, y mucho menos bondadoso.
Un día, cansado de que la gente le contara lo poderoso y querido que era el mago o motivado por esa mezcla de celos y temores que genera la envidia, el rey urdió un plan:
Organizaría una gran
fiesta a la cual invitaría al mago y después la cena, pediría la atención de
todos. Llamaría al mago al centro del salón y delante de los cortesanos, le
preguntaría si era cierto que sabía leer el futuro. El invitado, tendría dos
posibilidades: decir que no, defraudando así la admiración de los demás, o
decir que sí, confirmando el motivo de su fama. El rey estaba seguro de que
escogería la segunda posibilidad. Entonces, le pediría que le dijera la fecha
en la que el mago del reino iba a morir. Éste daría una respuesta, un día
cualquiera, no importaba cuál. En ese mismo momento, planeaba el rey, sacar su
espada y matarlo. Conseguiría con esto dos cosas de un solo golpe: la primera,
deshacerse de su enemigo para siempre; la segunda, demostrar que el mago no había
podido adelantarse al futuro, y que se había equivocado en su predicción. Se
acabaría, en una sola noche. El mago y el mito de sus poderes...
Los preparativos se
iniciaron enseguida, y muy pronto el día del festejo llegó...
...Después de la gran
cena. El rey hizo pasar al mago al centro y ante le silencio de todos le
preguntó: - ¿Es cierto que puedes leer el futuro?
- Un poco – dijo el mago.
- ¿Y puedes leer tu propio futuro, preguntó el rey?
- Un poco – dijo el mago.
- Entonces quiero que me des una prueba - dijo el rey -
¿Qué día morirás?. ¿ Cuál es la fecha de tu muerte?
El mago se sonrió, lo miró a los ojos y no contestó.
- ¿Qué pasa mago? - dijo el rey sonriente -¿No lo sabes?... ¿no es cierto que puedes ver el futuro?
- No es eso - dijo el mago - pero lo que sé, no me animo a decírtelo.
- ¿Cómo que no te animas?- dijo el rey-... Yo soy tu soberano y te ordeno que me lo digas. Debes darte cuenta de que es muy importante para el reino, saber cuando perdemos a sus personajes más eminentes... Contéstame pues, ¿cuándo morirá el mago del reino?
Luego de un tenso silencio, el mago lo miró y dijo:
- No puedo precisarte la fecha, pero sé que el mago morirá exactamente un día antes que el rey...
Durante unos instantes, el tiempo se congeló. Un murmullo corrió por entre los invitados.
El rey siempre había dicho que no creía en los magos ni en las adivinaciones, pero lo cierto es que no se animó a matar al mago.
Lentamente el soberano bajó los brazos y se quedó en silencio...
Los pensamientos se agolpaban en su cabeza. Se dio cuenta de que se había equivocado. Su odio había sido el peor consejero.
- Alteza, te has
puesto pálido. ¿Qué te sucede? – preguntó el invitado.
- Me siento mal - contestó el monarca – voy a ir a mi cuarto,
te agradezco que hayas venido. Y con un gesto confuso giró en silencio encaminándose a sus habitaciones...
El mago era astuto, había dado la única respuesta que evitaría su muerte.
¿Habría leído su mente?
La predicción no podía ser cierta. Pero... ¿Y si lo fuera?... Estaba aturdido
Se le ocurrió que sería trágico que le pasara algo al mago camino a su casa. El rey volvió sobre sus pasos, y dijo en voz alta:
- Mago, eres famoso en el reino por tu sabiduría, te ruego que pases esta noche en el palacio pues debo consultarte por la mañana sobre algunas decisiones reales.
- ¡ Majestad!. Será un gran honor... – dijo el invitado con una reverencia.
El rey dio órdenes a
sus guardias personales para que acompañaran al mago hasta las habitaciones de
huéspedes en el palacio y para que custodiasen
su puerta asegurándose de que nada pasara...
Esa noche el soberano
no pudo conciliar el sueño. Estuvo muy inquieto pensando qué pasaría si el mago
le hubiera caído mal la comida, o si se hubiera hecho daño accidentalmente
durante la noche, o si, simplemente, le hubiera llegado su hora. Bien temprano en la mañana el rey golpeó en las habitaciones de su invitado.
Él nunca en su vida había pensado en consultar ninguna de sus decisiones, pero esta vez, en cuánto el mago lo recibió, hizo la pregunta... necesitaba una excusa.
Y el mago, que era un sabio, le dio una respuesta correcta, creativa y justa.
El rey, casi sin
escuchar la respuesta alabó a su huésped por su inteligencia y le pidió que se
quedara un día más, supuestamente, para “consultarle” otro asunto...
(obviamente, el rey sólo quería asegurarse de que nada le pasara).
El mago – que gozaba
de la libertad que sólo conquistan los iluminados – aceptó... Desde entonces todos los días, por la mañana o por la tarde, el rey iba hasta las habitaciones del mago para consultarlo y lo comprometía para una nueva consulta al día siguiente.
No pasó mucho tiempo antes de que el rey se diera cuenta de que los consejos de su nuevo asesor eran siempre acertados y terminara, casi sin notarlo, teniéndolos en cuenta en cada una de las decisiones.
Pasaron los meses y luego los años. Y como siempre... estar cerca del que sabe vuelve el que no sabe, más sabio.
Así fue: el rey poco a poco se fue volviendo más y más justo.
Ya no era despótico ni autoritario. Dejó de necesitar sentirse poderoso, y seguramente por ello dejó de necesitar demostrar su poder.
Empezó a aprender que la humildad también podía ser ventajosa empezó a reinar de una manera más sabia y bondadosa. Y sucedió que su pueblo empezó a quererlo, como nunca lo había querido antes.
El rey ya no iba a
ver al mago investigando por su salud, iba realmente para aprender, para
compartir una decisión o simplemente para charlar, porque el rey y el mago habían
llegado a ser excelentes amigos.
Un día, a más de
cuatro años de aquella cena, y sin motivo, el rey recordó.
Recordó aquel plan,
aquel plan que alguna vez urdió para matar a este su entonces más odiado
enemigo.
Y sé dio cuenta que
no podía seguir manteniendo este secreto sin sentirse un hipócrita. El rey tomó coraje y fue hasta la habitación del mago. Golpeó la puerta y apenas entró le dijo:
- Hermano, tengo algo
que contarte que me oprime el pecho
- Dime – dijo el mago
– y alivia tu corazón. - Aquella noche, cuando te invité a cenar y te pregunté sobre tu muerte, yo no quería en realidad saber sobre tu futuro, planeaba matarte y frente a cualquier cosa que me dijeras, porque quería que tu muerte inesperada desmitificara para siempre tu fama de adivino. Te odiaba porque todos te amaban... Estoy tan avergonzado...
- Aquella noche no me animé a matarte y ahora que somos amigos, y más que amigos, hermanos, me aterra pensar lo que hubiera perdido si lo hubiese hecho.
Hoy he sentido que no puedo seguir ocultándote mi infamia.
Necesité decirte todo esto para que tú me perdones o me desprecies, pero sin ocultamientos.
El mago lo miró y le dijo:
- Has tardado mucho tiempo en poder decírmelo.
Pero de todas maneras, me alegra, me alegra que lo hayas hecho, porque esto es
lo único que me permitirá decirte que ya lo sabía. Cuando me hiciste la pregunta y bajaste tu
mano sobre el puño de tu espada, fue tan clara tu intención, que no hacía falta
adivino para darse cuenta de lo que pensabas hacer, - el mago sonrió y puso su
mano en el hombro del rey. – Como justo pago a tu sinceridad, debo decirte que
yo también te mentí... Te confieso hoy
que inventé esa absurda historia de mi muerte antes de la tuya para
darte una lección. Una lección que recién hoy estás en condiciones de
aprender, quizás la más importante cosa
que yo te haya enseñado nunca.
Vamos por el mundo
odiando y rechazando aspectos de los otros y hasta de nosotros mismos que
creemos despreciables, amenazantes o inútiles... y sin embargo, si nos damos
tiempo, terminaremos dándonos cuenta de lo mucho que nos costaría vivir sin
aquellas cosas que en un momento rechazamos.
Tu muerte, querido
amigo, llegará justo, justo el día de tu muerte, y ni un minuto antes. Es
importante que sepas que yo estoy viejo, y que mi día seguramente se acerca. No
hay ninguna razón para pensar que tu partida deba estar atada a la mía. Son
nuestras vidas las que se han ligado, no nuestras muertes.
El rey y el mago se
abrazaron y festejaron brindando por la confianza que cada uno sentí en esta
relación que habían sabido construir juntos...
Cuenta la leyenda...
que misteriosamente... esa misma noche... el mago... murió durante el sueño.
El rey se enteró de la mala noticia a la mañana siguiente... y se sintió desolado.
No estaba angustiado por la idea de su propia muerte, había aprendido del mago a desapegarse hasta de su permanencia en el mundo.
Estaba triste, simplemente por la muerte de su amigo.
¿Qué coincidencia
extraña había hecho que el rey pudiera contarle esto al mago justo la noche
anterior a su muerte?.
Tal vez, tal vez de
alguna manera desconocida el mago había hecho que él pudiera decirle esto para
quitarle su fantasía de morirse un día después.
Un último acto de
amor para librarlo de sus temores de otros tiempos... Cuentan que el rey se levantó y que con sus propias manos cavó en el jardín, bajo su ventana, una tumba para su amigo, el mago.
Enterró allí su cuerpo y el resto del día se quedó al lado del montículo de tierra, llorando como se llora ante la pérdida de los seres queridos.
Y recién entrada la noche, el rey volvió a su habitación.
Cuenta la leyenda...
que esa misma noche... veinticuatro horas después de la muerte del mago, el
rey murió en su lecho mientras dormía...
quizás de casualidad... quizás de dolor... quizás para confirmar la última enseñanza
del maestro.
Jorge Bucay - 26 Cuentos para pensar
Jorge Bucay - 26 Cuentos para pensar
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domingo, 19 de agosto de 2012
Sueños de semilla de Jorge Bucay
En el silencio de mi
reflexión percibo todo mi mundo interno como si fuera una semilla, de alguna
manera pequeña e insignificante pero también pletórica de potencialidades.
Y así crecemos, nos
desarrollamos, evolucionamos... Y un día,
mientras transitamos este eterno presente que llamamos vida, las semillas de
nuestros sueños se transformarán en árboles, y desplegarán sus ramas que, como
alas gigantescas, cruzarán el cielo, uniendo en un solo trazo nuestro pasado y
nuestro futuro.
Jorge Bucay - 26 Cuentos para pensar
...Y veo en sus entrañas
el germen de un árbol magnífico, el árbol de mi propia vida en proceso de
desarrollo.
En su pequeñez, cada
semilla contiene el espíritu del árbol que será después. Cada semilla sabe cómo
transformarse en árbol, cayendo en tierra fértil, absorbiendo los jugos que la
alimentan, expandiendo las ramas y el follaje, llenándose de flores y de
frutos, para poder dar lo que tienen que dar.
Cada semilla sabe cómo
llegar a ser árbol. Y tantas son las semillas como son los sueños secretos.
Dentro de nosotros,
innumerables sueños esperan el tiempo de germinar, echar raíces y darse a luz,
morir como semillas... para convertirse en árboles.
Árboles magníficos y
orgullosos que a su vez nos digan, en su solidez, que oigamos nuestra voz
interior, que escuchemos la sabiduría de nuestros sueños semilla.
Ellos, los sueños,
indican el camino con símbolos y señales de toda clase, en cada hecho, en cada
momento, entre las cosas y entre las personas, en los dolores y en los
placeres, en los triunfos y en los fracasos. Lo soñado nos enseña, dormidos o
despiertos, a vernos, a escucharnos, a darnos cuenta.
Nos muestra el rumbo
en presentimientos huidizos o en relámpagos de lucidez cegadora.
Y así crecemos, nos
desarrollamos, evolucionamos... Y un día,
mientras transitamos este eterno presente que llamamos vida, las semillas de
nuestros sueños se transformarán en árboles, y desplegarán sus ramas que, como
alas gigantescas, cruzarán el cielo, uniendo en un solo trazo nuestro pasado y
nuestro futuro.
Nada hay que
temer,... una sabiduría interior las acompaña... porque cada semilla sabe... cómo llegar a ser árbol...
Jorge Bucay - 26 Cuentos para pensar
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miércoles, 1 de agosto de 2012
A ponerle sal a la vida...
Si no quieres aguantar y te quieres liberar una frase te dire, Solo se vive una vez!
Si no quieres discutir y te quieres divertir escuchame bien, Sólo se vive una vez!! ...
Si te importa el que dirán, y te quieren controlar recuerdalo bien...Sólo se vive una vez!!!
Dale marcha al corazón ... quitate la represión, suelta el pelo y la pasión que caramba... SOLO SE VIVE UNA VEZ!!!
Si te importa el que dirán, y te quieren controlar recuerdalo bien...Sólo se vive una vez!!!
Dale marcha al corazón ... quitate la represión, suelta el pelo y la pasión que caramba... SOLO SE VIVE UNA VEZ!!!
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miércoles, 25 de julio de 2012
Quién eres? de Jorge Bucay
Aquel día
Sinclair se levantó como siempre a las 7 de la mañana. Como todos los días,
arrastró sus pantuflas hasta el baño y después de ducharse se afeitó y se
perfumó. Se vistió con ropa bastante a la moda, como era su costumbre y bajó a
la entrada a buscar su correspondencia. Allí se encontró con la primera
sorpresa del día: ¡No había cartas!
Camino a su casa, se cruzó con otros vecinos que lo ignoraron o actuaron con él como si fuera un extraño.
Jorge Bucay
Durante los
últimos años su correspondencia había ido en aumento y era una parte importante
de su contacto con el mundo. Un poco malhumorado por la noticia de la ausencia
de noticias, apuró su habitual desayuno de leche y cereal (como recomendaban
los médicos), y salió a la calle.
Todo estaba como
siempre: los mismos vehículos de siempre transitaban las mismas calles y
producían los mismos sonidos en la ciudad, que se quejaba igual que todos los
días. Al cruzar la plaza casi tropezó con el profesor Exer, un viejo conocido
con quien solía charlar largas horas sobre inútiles planteos metafísicos. Lo
saludó con un gesto, pero el profesor pareció no reconocerlo; lo llamó por su
nombre pero ya se había alejado y Sinclair pensó que no había alcanzado a
escucharlo.
El día había
empezado mal y parecía que empeoraba con las posibilidades de aburrimiento que
flotaban en su ánimo. Decidió volver a
casa, a la lectura y la investigación, para esperar las cartas que con
seguridad llegarían aumentadas para compensar las no recibidas antes.
Esa noche, el
hombre no durmió bien y se despertó muy temprano. Bajó y mientras desayunaba
comenzó a espiar por la ventana para esperar la llegada del cartero. Por fin lo
vio doblar la esquina, su corazón dio un salto. Sin embargo el cartero pasó
frente a su casa sin detenerse. Sinclair salió y llamó al cartero para
confirmar que no había cartas para él. El empleado le aseguró que nada había en
su bolso para ese domicilio y le confirmó que no había ninguna huelga de
correos, ni problemas en la distribución de cartas de la ciudad.
Lejos de
tranquilizarlo, esto lo preocupó más todavía. Algo estaba
pasando y él debía averiguarlo. Buscó una chaqueta y se dirigió a casa de su
amigo Mario.
Apenas llegó, se
hizo anunciar por el mayordomo y esperó en la sala de estar a su amigo, que no
tardó en aparecer. El hombre avanzó al encuentro del dueño de casa con los
brazos extendidos, pero este se limitó a preguntar:
-Perdón señor,
¿nos conocemos?
El hombre creyó
que era una broma y rió forzadamente presionando al otro a servirle una copa.
El resultado fue terrible: el dueño de casa llamó al mayordomo y le ordenó
echar a la calle al extraño, que ante tal situación se descontroló y comenzó a
gritar y a insultar, como avalando la violencia del fornido empleado que lo
empujó a la calle….Camino a su casa, se cruzó con otros vecinos que lo ignoraron o actuaron con él como si fuera un extraño.
Una idea se
había apoderado del hombre: había una confabulación en su contra, y él había
cometido una extraña falta hacia aquella sociedad, dado que ahora lo rechazaba
tanto como algunas horas antes lo valoraba. No obstante, por más que pensaba,
no podía recordar ningún hecho que pudiera haber sido tomado como ofensa y
menos aun, alguno que involucrara a toda una ciudad.
Durante dos días
más, se quedó en casa esperando correspondencia que no llegó o la visita de
alguno de sus amigos que, extrañado por su ausencia, tocara su puerta para
saber de él; pero no hubo caso, nadie se acercó a su casa. La señora de la
limpieza faltó sin aviso y el teléfono dejó de funcionar.
Entonado por una
copita de más, la quinta noche Sinclair se decidió a ir al bar donde se reunía
siempre con sus amigos, para comentar las pavadas cotidianas. Apenas entró, los
vio como siempre en la mesa del rincón que solían elegir. El gordo Hans contaba
el mismo viejo chiste de siempre y todos lo festejaban como era costumbre. El
hombre acercó una silla y se sentó. De inmediato se hizo un lapidario silencio,
que marcaba la indeseabilidad del recién llegado. Sinclair no aguantó más:
-¿Se puede saber
qué les pasa a todos conmigo? Si hice algo que les molestó, díganmelo y se
terminó, pero no me hagan esto que me vuelve loco…
Los otros se
miraron entre sí entre divertidos y fastidiados. Uno de ellos hizo girar su
índice sobre su sien, diagnosticando al recién llegado. El hombre volvió a
pedir una explicación, luego rogó por ella y por último, cayó al suelo
implorando que le explicaran por qué le hacían eso a él.
Sólo uno de
ellos quiso dirigirle la palabra:
-Señor: ninguno
de nosotros lo conoce, así que nada nos hizo. De hecho, ni siquiera sabemos
quién es usted…
Las lágrimas
comenzaron a brotar de sus ojos y salió del local, arrastrando su humanidad
hasta su casa. Parecía que cada uno de sus pies pesaba una tonelada.
Ya en su cuarto,
se tiró en la cama. Sin saber cómo ni por qué, había pasado a ser un
desconocido, un ausente. Ya no existía en las agendas de sus corresponsales ni
en el recuerdo de sus conocidos y menos aún en el afecto de sus amigos. Como un
martilleo aparecía un pensamiento en su mente, la pregunta que otros le hacían
y que él mismo se empezaba a hacer: ¿Quién eres?
¿Sabía él
realmente contestar esta pregunta? Él sabía su nombre, su domicilio, el talle
de su camisa, su número de documento y algunos otros datos que lo definían para
los demás; pero fuera de eso: ¿Quién era, verdadera, interna y profundamente?
Aquellos gustos y actitudes, aquellas inclinaciones e ideas, ¿eran suyos
verdaderamente? ¿o eran como tantas otras cosas: un intento de no defraudar a otros
que esperaban que él fuera el que había sido?
Algo empezaba a
estar claro: el ser un desconocido lo liberaba de tener que ser de una manera
determinada. Fuera él como fuera, nada cambiaría en la respuesta de los demás. Por primera vez
en muchos días, encontró algo que lo tranquilizó: esto lo colocaba en una
situación tal, que podía actuar como se le ocurriera sin buscar ya la
aprobación del mundo. Respiró hondo y
sintió el aire como si fuera nuevo, entrando en los pulmones. Se dio cuenta de
la sangre que fluía por su cuerpo, percibió el latido de su corazón y se
sorprendió de que por primera vez NO
TEMBLABA.
Ahora que por
fin sabía que estaba solo, que siempre lo había estado, ahora que sabía que
sólo se tenía a sí mismo, ahora… podía reír o llorar… pero por él y no por
otros. Ahora, por fin,
lo sabía: SU PROPIA EXISTENCIA NO DEPENDÍA DE OTROS
Había
descubierto que le fue necesario estar solo para poder encontrarse consigo
mismo…
Se durmió
tranquila y profundamente y tuvo hermosos sueños….Despertó a las diez de la
mañana, descubriendo que un rayo de sol entraba a esa hora por la ventana e
iluminaba su cuarto en forma maravillosa.
Sin bañarse,
bajó las escaleras tarareando una canción que nunca había escuchado y encontró
debajo de su puerta una enorme cantidad de cartas dirigidas a él. La señora de la
limpieza estaba en la cocina y lo saludó como si nada hubiera sucedido. Y por la noche
en el bar, parecía que nadie había registrado aquella terrible noche de locura. Por lo menos,
nadie se dignó a hacer algún comentario al respecto. Todo había
vuelto a la normalidad…
Salvo él, por
suerte, él, que nunca más tendría que rogarle a otro que lo mirara para poder
saberse… él, que nunca más tendría que pedirle al afuera que lo definiera… él,
que nunca más sentiría miedo al rechazo… Todo era igual,
salvo que ese hombre nunca más se olvidaría de quién era.
-Y este es tu
cuento, Demián -siguió el gordo-. Cuando no tienes registro de tu dependencia
frente a la mirada de los otros, vives temblando frente al posible abandono de
los demás que, como todos, aprendiste a temer.
Y el precio para
no temer es acatar, es ser lo que los demás, “que tanto nos quieren”, nos
presionan a ser, nos presionan a hacer y nos presionan a pensar.
Si tienes “la
suerte” del personaje de Papini y el mundo, en algún momento, te da la espalda,
no tendrás más remedio que darte cuenta de lo estéril de tu lucha.
Pero si no
sucede así, si tienes la “desdicha” de ser aceptado y halagado, entonces… estás
abandonado a tu propia conciencia de libertad, estás forzado a decidir:
acatamiento o soledad; estás atrapado entre ser lo que debes ser o no ser nada
para nadie.. Y de allí en más…podrás ser, pero sólo, sólo y sólo para ti.
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martes, 3 de julio de 2012
Sandra Mihanovich Danza (cover Danza Mia Martini)
Para terminar de soltar los antiguos dolores y empezar a construir el mundo que queremos, poniendo toda nuestra energía creativa. Espero que disfruten tanto como yo esta hermosa canción.
Danza sobre antiguas cenizas, sobre todas tus heridas...
Danza sobre la desventura, a la luz de la luna, sobre el campo y el mar
Danza es caricia, es pudor, danza no es odio, es amor, es aprender a volar...
Danza sobre antiguas cenizas, sobre todas tus heridas...
Danza sobre la desventura, a la luz de la luna, sobre el campo y el mar
Danza es caricia, es pudor, danza no es odio, es amor, es aprender a volar...
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jueves, 28 de junio de 2012
No te rindas de Mario Benedetti
No te rindas, aun estas a tiempo
de alcanzar y comenzar de nuevo,
aceptar tus sombras, enterrar tus miedos,
liberar el lastre, retomar el vuelo.
No te rindas que la vida es eso,
continuar el viaje,
perseguir tus sueños,
destrabar el tiempo,
correr los escombros y destapar el cielo.
No te rindas, por favor no cedas,
aunque el frio queme,
aunque el miedo muerda,
aunque el sol se esconda y se calle el viento,
aun hay fuego en tu alma,
aun hay vida en tus sueños,
porque la vida es tuya y tuyo tambien el deseo,
porque lo has querido y porque te quiero.
Porque existe el vino y el amor, es cierto,
porque no hay heridas que no cure el tiempo,
abrir las puertas quitar los cerrojos,
abandonar las murallas que te protegieron.
Vivir la vida y aceptar el reto,
recuperar la risa, ensayar el canto,
bajar la guardia y extender las manos,
desplegar las alas e intentar de nuevo,
celebrar la vida y retomar los cielos,
No te rindas por favor no cedas,
aunque el frio queme,
aunque el miedo muerda,
aunque el sol se ponga y se calle el viento,
aun hay fuego en tu alma,
aun hay vida en tus sueños,
porque cada dia es un comienzo,
porque esta es la hora y el mejor momento,
porque no estas sola,
porque yo te quiero.
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martes, 26 de junio de 2012
Música: "Eu Agradeço", autor desconhecido, produção de Paulo Coração
La gratitud es un estado del alma, que nos hace el camino más liviano, más hermoso, que nos ayuda a ver la vida como una aventura en vez de como una carga...
Expresar gratitud porque estamos vivos, por los seres que nos acompañan, por todo lo que tenemos, por las posibilidades, por las cosas simples de la vida... Cada uno sabe todas las razones que tiene para agradecer...
Lo importante es tenerlas lo más presentes posibles, y este mantra nos ayuda.
Expresar gratitud porque estamos vivos, por los seres que nos acompañan, por todo lo que tenemos, por las posibilidades, por las cosas simples de la vida... Cada uno sabe todas las razones que tiene para agradecer...
Lo importante es tenerlas lo más presentes posibles, y este mantra nos ayuda.
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Mantram
Curso: Tecnica de Masaje Metamórfico
“El movimiento
de lo que somos a lo que podemos llegar a ser”
Se trata de un
método sencillo de abordar la autosanación y el crecimiento personal. La
Técnica de Masaje Metamórfico actúa como catalizadora de los patrones de
energía (también conocidos como fuerza vital), permitiendo no sólo una delicada
transformación de tu vida, sino también poder pasar de ser quien eres a ser
quien realmente puedes ser, de acuerdo con los principios universales y con tu
potencial personal.
Por medio de la Técnica Metamórfica se liberan los bloqueos que se
establecieron desde la concepción hasta el momento del nacimiento, dejando que
la energía fluya libremente. Es un disparador de la fuerza de vida permitiendo la
transformación y realización del potencial en distintos niveles (físico, mental
y emocional).
El taller se
realiza en un encuentro de 4 horas. Se entrega
carpeta y certificado de asistencia. Consultar por días y horarios
disponibles y también por capacitación a distancia.
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Masaje Metamórfico
Presente. Aquí y ahora.
Confía que estás en el lugar perfecto, en el momento preciso.
Vive este presente como se te presenta.
Pon atención a cada detalle y siéntelo con plenitud, es único.
No lo desperdicies preocupándote por cosas del pasado o con ansiedad respecto al futuro, ni pensando en el lugar donde deberías estar o como deberías estar.
Siempre se encuentra en nuestros corazones, en nuestro interior, lo que estamos buscando en el exterior.
Aprende más a aceptar que a esperar, así tendrás menos desilusiones.
Ama a las personas, sin depender de ellas.
Confía en tu corazón.
Si sueltas el dolor, puedes abrazar el gozo.
En este momento estás rodeado de las personas necesarias para tu crecimiento.
Fluye.
Vive este presente como se te presenta.
Pon atención a cada detalle y siéntelo con plenitud, es único. No lo desperdicies preocupándote por cosas del pasado o con ansiedad respecto al futuro, ni pensando en el lugar donde deberías estar o como deberías estar.
Siempre se encuentra en nuestros corazones, en nuestro interior, lo que estamos buscando en el exterior.
Aprende más a aceptar que a esperar, así tendrás menos desilusiones.
Ama a las personas, sin depender de ellas.
Confía en tu corazón.
Si sueltas el dolor, puedes abrazar el gozo.
En este momento estás rodeado de las personas necesarias para tu crecimiento.
Fluye.
Vive.
Ten fe.
Se feliz.
Se amor.
Se luz.
Se tú.
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Ampliando la conciencia,
Frases
jueves, 21 de junio de 2012
El mundo - Eduardo Galeano
Un hombre del pueblo de Neguá, en la costa de Colombia, pudo subir al alto cielo.
A la vuelta, contó. Dijo que había contemplado, desde allá arriba, la vida humana. Y dijo que somos un mar de fueguitos.
-El mundo es eso -reveló-. Un montón de gente, un mar de fueguitos.
Cada persona brilla con luz propia entre todas las demás.
No hay dos fuegos iguales. Hay fuegos grandes y fuegos chicos y fuegos de todos los colores. Hay gente de fuego sereno, que ni se entera del viento, y gente de fuego loco, que llena el aire de chispas. Algunos fuegos, fuegos bobos, no alumbran ni queman; pero otros arden la vida con tantas ganas que no se puede mirarlos sin parpadear, y quien se acerca, se enciende.
Poema de El libro de los abrazos de Eduardo Galeano.
A la vuelta, contó. Dijo que había contemplado, desde allá arriba, la vida humana. Y dijo que somos un mar de fueguitos.
-El mundo es eso -reveló-. Un montón de gente, un mar de fueguitos. Cada persona brilla con luz propia entre todas las demás.
No hay dos fuegos iguales. Hay fuegos grandes y fuegos chicos y fuegos de todos los colores. Hay gente de fuego sereno, que ni se entera del viento, y gente de fuego loco, que llena el aire de chispas. Algunos fuegos, fuegos bobos, no alumbran ni queman; pero otros arden la vida con tantas ganas que no se puede mirarlos sin parpadear, y quien se acerca, se enciende.
Poema de El libro de los abrazos de Eduardo Galeano.
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Cuentos poemas y otros
sábado, 16 de junio de 2012
La creatividad y la educación
A pesar de que la charla tiene algunos años, creo que tiene vigencia hoy en día. Es tan importante educar a los niños como promover el desarrollo de su creatividad.
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lunes, 9 de abril de 2012
Frases
Haz como el sol, no te aferres al pasado, ni a los recuerdos tristes.
Lo que pasó, pasó...
De ahora en adelante, pon tus fuerzas en construir una vida nueva, orientada hacia lo alto, y camina de frente, sin mirar atras.
Haz como el sol que nace cada día, sin pensar en la noche que paso.
Vamos, levántate... porque la luz del sol, esta afuera!!
Lo que pasó, pasó...
De ahora en adelante, pon tus fuerzas en construir una vida nueva, orientada hacia lo alto, y camina de frente, sin mirar atras.
Haz como el sol que nace cada día, sin pensar en la noche que paso.
Vamos, levántate... porque la luz del sol, esta afuera!!
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Frases
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