Las dos se quitaron sus vestimentas, y desnudas las dos, entraron al estanque. La furia, apurada, como siempre esta la furia, urgida sin saber porqué, se bañó rápidamente y más rápidamente aún salió del agua. Pero la furia es ciega, o por lo menos no distingue claramente la realidad. Asíque desnuda y apurada se puso al salir la primera ropa que encontró. Y sucedió que esa ropa no era la suya sino la de la tristeza. Y así vestida de tristeza la furia se fue.Muy calma y muy serena, dispuesta como siempre a quedarse en el lugar a donde está, la tristeza terminó su baño y sin apuro o mejor dicho sin conciencia del paso del tiempo, como es su costumbre, con pereza y lentamente salió del agua.
En la orilla se encontró con que sus ropas ya no estaban. Como todos sabemos, si hay algo que a la tristeza no le gusta es quedar al desnudo asíque se puso la única ropa que había junto al estanque, la de la furia.
Cuentan que desde entonces, muchas veces uno se encuentra con la furia ciega, cruel, terrible y enfadada. Pero si nos damos el tiempo de mirar bien, encontramos que esta furia que vemos es sólo un disfraz, y que detrás del disfraz de la furia en realidad esta escondida la tristeza.
Jorge Bucay
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